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24/02/2016

El inicio del curso escolar 2016 (I): El Arcoiris de la transformación

Visitamos la Escuela Colegio San Cayetano, en el Bañado Sur


Muchas de las escuelas instaladas en los Bañados arrancan el nuevo curso escolar a lo largo de esta semana. Por este motivo, Tapere ha querido acercarse a diferentes centros de educación repartidos en estas zonas para conocer la variedad de colores en que se pinta el inicio de las clases. El primer colegio que visitamos fue el de San Cayetano, en el Bañado Sur.

Lunes 22 de febrero. Son las dos y media de la tarde. Hace calor pero parece que va a llover. A medida que avanzamos por la calle Figari, el barullo se hace más perceptible. En la entrada, algunos niños tienen su descanso. El ruido viene de las catorce aulas llenas con estudiantes de preescolar a tercero de la media. Wilma, la directora, nos recibe y nos cuenta que, con 600 alumnos repartidos en dos turnos, es el colegio más grande del Bañado Sur y el único donde se puede cursar bachiller. Se trata de un centro privado subvencionado que recibe ayudas del estado y de Fe y Alegría, asociación que tiene tres escuelas más en la misma zona de la ciudad.

Nos llama la atención el colorido arcoíris que corona la tarima que preside la pista de la entrada: “Educamos con espíritu de servicio para la transformación social”. Se trata del lema que se va a promover a lo largo del curso que se inaugura. La idea es fomentar la paz en el colegio trabajando conjuntamente alumnos, profesores y familias, tres de los ejes fundamentales en el hecho educativo. Después de hacer una lectura de la realidad que caracteriza los estudiantes, se pretenden hacer formaciones y campañas periódicas en la escuela –plano concreto– para después contribuir en la mejora de la convivencia en el barrio y en la ciudad– plano más general.

“Es un gran reto”, sonríe Wilma mientras recuerda que uno de los objetivos básicos es trabajar el nuevo proyecto sin dejar de fomentar los de los años anteriores, como la escuela saludable y el reciclaje. Además de las asignaturas que configuran el curso escolar –basadas en el currículo del Ministerio de Educación– los estudiantes podrán seguir con las actividades extraescolares en Vy'a Renda, además de colaborar en la huertita una vez por semana.

Si bien todo tiene un aparente color de normalidad, el año que empieza viene atravesado por las últimas inundaciones, que afectaron a la escuela cuando ya se había cerrado el curso anterior, y por las que anuncian los pronósticos meteorológicos. Por una parte, la escuela ha tenido que lidiar con los desperfectos provocados por el temporal básicamente través de recursos resultantes de la autogestión, puesto que el gobierno no ha facilitado ayudas. Por otra, y en referencia a las próximas lluvias, Wilma explica “hay un poquito más de ausentismo cuando hay inundaciones, pero la gente viene más si nos quedamos acá”. Por este motivo, y después de haber encuestado a las familias de los estudiantes instaladas en su mayoría en diferentes refugio temporales, se decidió empezar el curso escolar en el edificio original. “Si sube el agua iremos a San Pedro y San Pablo, donde ya están San Blas y Virgen de Luján”.

Nos despedimos de la directora mientras nos impactan, de nuevo, los chillones colores del cartel que anuncia el propósito para este año. Nos dan ganas de volver, para descubrir en qué se va convirtiendo este arcoíris de la transformación. Jajotopata!


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