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07/06/2017

Solidaridad entre bañadenses en respuesta a un estado negligente

Ante la Ausencia del Estado, Solidaridad Bañadense.


La solidaridad es una característica de de los pobladores del Paraguay, muchas veces esto se siente más con personas que vienen del extranjero que entre los propios vecinos, sin embargo esta no es la realidad del Bañado Sur ya que allí se siente a diario la solidaridad y las redes entre los vecinos, una vida comunitaria que se ve en los pequeños detalles como saludarse a diario, el intercambio de una ronda de tereré y a la vez una amena conversación, que de fondo no implica más que la importancia de saber cómo se encuentra el vecino o la vecina de al lado, preocuparse por el otro en esta sociedad que nos obliga a vivir de manera acelerada y egoísta sin tiempo para los demás.

En el Bañado Sur se sigue sintiendo el interés por los demás de forma desinteresada, es por eso que son los mismos vecinos quienes crean alternativas ante la negligencia y el abandono estatal.

Esta vida en comunidad y de interés por los demás se ve reflejada en los pequeños detalles, como la libreta de almacen en la despensa del barrio, que no es más que una muestra de confianza y entendimiento entre vecinos, de lo difícil que es el día a día en lo económico, ya seas jornalero o tengas un sueldo fijo mensual, las despensas no trabajan con ese fin netamente comercial y capitalista, por el contrario, dan ventajas de pagar en plazos largos o redondeando los montos para abajo, dependiendo de la situación económica de cada familia, hecho que asegura la comida diaria.

De acuerdo a cada problema se buscan soluciones comunitarias alternativas, es así que al observar el gran vacío estatal con las personas de la tercera edad es que nace el conocido Comedor de los abuelos, donde día a día sirven el almuerzo a este grupo de personas, además de brindarle un espacio en el que pueden compartir, intercambiar conversaciones, brindarse mutua compañía y realizar actividades recreativas.

Ante un sistema de salud precario, en el que los hospitales se declaran sin fondos cuando acude una persona que necesita un tratamiento complejo y costoso, o en el caso que necesite una cirugía, aparecen las tradicionales polladas, rifas, torneos o cualquier otra actividad solidaria organizada por los vecinos en beneficio de la persona que necesite el tratamiento, ya que sin esta ayuda difícilmente se puede solventar los gastos que implica tener un familiar internado.

"Los bañadenses crean sus propias soluciones, resistiendo ante la pésima atención que brinda el gobierno, ellas y ellos demuestran su fuerza y se mantienen de pie los unos a los otros".

Un medio de trasporte muy utilizado es el motocarro, que para muchas familias es la herramienta de trabajo, pero a la vez es es una ambulancia en situaciones de urgencia ya que las verdaderas ambulancias nunca están en condiciones y el costo del taxi es demasiado elevado. Este servicio que ofrecen los motocarros tampoco lo hacen con un fin lucrativo sino  más bien de solidaridad ya que lo único que piden es que le repongan el combustible, pero por el otro lado, cuando el que necesita la asistencia tiene más que solo para el combustible también le da más, y cuando no hay dinero ni para el combustible el agradecimiento simbólico se hace presente. Se le da como presente, al motocarrero, comida cacera hecha por la familia en agradecimiento a su solidaridad.

Como respuesta a tanta injusticia e indignación aparecen también los grupos juveniles organizados, quienes entienden que la realidad es algo que se puede trasformar y cambiar. Desde hace años trabajan en el mejoramiento de la calidad de vida dentro del bañado, buscando soluciones alternativas a los problemas cotidianos de los que el Estado no se ocupa, buscando estrategias con los pobladores para sobrellevar cualquier situación. Una solución que las organizaciones bañadenses daban a la problemática de la in inundación es la construcción de la defensa costera, que respeta el arraigo de la comunidad y por ende permite la permanencia en el bañado y acompaña el crecimiento buscando mejorar la calidad de vida con la construcción de escuelas, colegios, universidades, centros de salud, espacios recreativos entre otros. Esta propuesta lucha contra la imposición estatal de la construcción de la franja costera, que implica el desalojo y la expulsión de las y los bañadenses.

Estas son las cosas que pasan día a día en el Bañado Sur, una comunidad que por los medios de comunicación es señalada por los robos, las drogas, o acusados de invasores de tierras, vistos por los políticos de turno como posibles votos en épocas electorales, quienes presentan pequeños proyectos parches para sobrefacturar sin solucionar nada, y estigmatizada por una gran parte de la población asuncena como harganes y delincuentes, existe otra realidad que vale la pena dar a conocer, incluso entre los propios bañadenses que muchas veces no notan el valor de estas y de muchas otras acciones que muestran el gran grado de solidaridad y compromiso por construir una vida más comunitaria y solidaria.


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